Téléchargeur: Freddie
Pays: Portugal
Temps de chargement: Sep 27, 2018
Prix: Gratuit
Évaluation: Basé sur 1 utilisateurs

S'il vous plaît, vérifiez que vous n'êtes pas un robot pour charger le reste des pages

tÉlÉcharger el lado comico de la watchtower pdf

El lado
cómico de
la
Watchtower
(Una mirada introspectiva, irónica y satírica del
mundo de los Testigos de Jehová)
Juan Kurtz
Dedicado a todas aquellas
personas que lo dieron y
perdieron todo y por unas
verdades caducas y unas profecías
fallutas.
“Al peso de los años lo eminente se
rinde, que a lo fácil del tiempo no hay
conquista difícil”.
Pedro Calderón de la Barca, El Príncipe Constante
Estimados lectores:
El autor del libro, debe necesariamente escribir bajo pseudónimo para
evitar la lapidación social y familiar a la que se somete en, esta confesión
religiosa, a los que disienten o, simplemente desean abandonarla libremente en
un momento determinado de su vida.
Una vez expulsado o desasociado por los Testigos de Jehová, los amigos
y conocidos no podrán dirigirte la palabra, ni siquiera un escueto: “¡Hola!”.
Deberán retirarte el saludo. A tus familiares, se les presionará para que
limiten al mínimo imprescindible su relación contigo. A partir de entonces,
serás un apestado, mientras no te arrepientas de tu decisión y te sometas de
nuevo a la autoridad eclesiástica de la confesión religiosa.
Curiosamente, una comunidad religiosa, que ha luchado en los tribunales
por la libertad de religión, ¡mientras les niega los derechos humanos más
elementales a los adeptos que desean abandonar esta comunidad!
Esta ha sido la razón fundamental para escribir este libro.
Juan Kurtz
Nota del autor:
Durante los últimos años, he estado escribiendo una serie de artículos en mi blog:
http://johnhenrykurtz.blogspot.com y, también --durante un tiempo--, en el foro: http://www.escritosparalaconcordia.org
He seleccionado de ellos los que creí más oportunos para el tema del libro que nos ocupa, los cuales,
espero que sean de su agrado.
Si usted es testigo de Jehová, le advierto que este libro puede debilitar su fe ciega. Por otra parte,
si no tiene miedo a analizar su religión desde una óptica distinta, tendrá la oportunidad de
profundizar en el conocimiento de esta confesión religiosa y su modus operandi.
Verá que es un mundo aparte, donde, inclusive tienen su propia jerga lingüística.
Betel, es la sede nacional de los Testigos de Jehová en cada país. Desde tierna edad,
se les inculca a los niños que el trabajar allí es un inmenso e indescriptible privilegio
del que sólo unos pocos elegidos tendrán la oportunidad de disfrutar. Para las familias,
el tener un hijo o hija trabajando ahí…, ¡es el colmo de sus aspiraciones! Tendremos la
oportunidad de conocer ese mundo desde dentro, el autor, pasó una buena cantidad de años
trabajando en la sede nacional de España.
¡Eso sí, todo con el inevitable humor ibérico, haciendo uso de la ironía y la sátira!
Si desea divertirse mientras se informa de los tejemaneje de esta comunidad…, ¡hoy
tiene usted su oportunidad de oro!
Betel, ¿paraíso o infierno?
Estimados compañeros:
Cuando los hermanos visitan Betel, es habitual escuchar en boca de ellos frases como las siguientes: “¡Vosotros ya estáis
viviendo en el paraíso! Aquí todos sois hermanos ‘espirituales’ y no tenéis que aguantar a la gente del mundo”. O, “¡Esto es
un oasis…, un paraíso espiritual! Para vosotros ya ha llegado el nuevo orden, ¿verdad? ¡Qué suerte la vuestra!”. Y, tú, que
les estás haciendo la gira turística por tantísima maravilla humana y tecnológica, te encoges de hombros y con una risa
forzada, les dices: “Sí…, claro…, esto es un paraíso”, pero, tu verdadera opinión y sentimientos quedan reservados en tu
interior. Piensas: “¡Si les digo la verdad, no me van a creer y, además, me tomarán por un hereje!”.
La deslumbrante opinión del visitante a la sede nacional, no es producto de la casualidad ciega. Es el resultado de una
política educativa --a nivel familiar y social-- cuidadosamente preparada por el exclusivo Cuerpo Gobernante que presume y
pretende, por activa y por pasiva, que su doctrina forja las mejores personas del mundo: las más felices, las más honradas, las
que nunca mentirán (a no ser que necesiten defender los intereses de su Sociedad), las que no defraudarán a Hacienda, las más
solidarias, las que siempre obedecerán el código de circulación…, los únicos cristianos verdaderos que rezuman por cada uno
y todos los poros de su piel el espíritu santo prometido. Por lo tanto, cuando una comunidad de personas tan espirituales -como deben ser los que residen y trabajan en Betel-- se compone de éstos excepcionales individuos, el resultado matemático
debe ser la manifestación misma del espíritu de Dios…, ¡el maravilloso y inigualable paraíso espiritual watchtoweriano!
¡Claro! Predispuestos de esa manera, pasamos por alto algunos aspectos fundamentales. El primero: los que componen o
habitan Betel son seres humanos…, como nosotros…, como todo el mundo. Si no lo crees, únicamente tienes que ver qué es
lo que pasa en las asambleas (de distrito, preferentemente), algunos por seleccionar un asiento se lían a porrazo limpio, en
plan troglodita. ¡Y, es que esto de tener un asiento conveniente, es condición sine qua non para poder asimilar la instrucción
de la clase del Esclavo Fiel y Discreto…, que transforma idílicamente las personalidades! Sería útil que, en alguna revista La
Atalaya, apareciese alguna referencia a estos altercados periódicos protagonizados por éstos cavernícolas. Uno no puede
substraerse de pensar qué es lo que pasaría si éstas maravillosas personas tuvieran hambre o sed, ¿hasta dónde estarían
dispuestos a llegar por satisfacer estas necesidades? En los reportajes gráficos que nos venden, siempre aparecen fotos de
muchedumbres, de pie o sentadas pero todos en actitud solemne, formal, o con una sonrisa de oreja a oreja mientras sostienen
el cancionero entre sus manos. Está claro que el no presentar la verdad completa conduce a que las personas se hagan una
idea equivocada sobre este mundo maravilloso…, ¡Watchtowerlandia!
Somos tan especiales, tan singulares que, por eso, la Sociedad Watchtower ha tenido que indemnizar a 13 hermanos de
los EE.UU., por haber sufrido abusos sexuales mientras eran niños o niñas, en las congregaciones…, por culpa de la política
de la comunidad religiosa con los pederastas. Las indemnizaciones han sido millonarias con el fin de que no se llegase a
juicio, la Sociedad ha obligado a los afectados a firmar un documento comprometiéndose a no revelar los detalles del acuerdo.
La Organización, ha preferido pagar antes que celebrar el juicio: por la publicidad que recibirían a nivel mundial y el
peligrosísimo precedente judicial que establecería, ¡máxime cuando tienen miles de casos pendientes de resolver sólo en los
EE.UU.! ¡Van a tener que vender hasta el terreno de la tumba de Russell para poder hacer frente a las demandas que se les
vienen encima en los próximos años!
¿Se les ha informado a los testigos de Jehová, cuánto ha tenido que pagar la Sociedad, para alcanzar este acuerdo
extrajudicial? ¿No? ¿Y por qué no? ¿No es responsable la Sociedad Watchtower ante los contribuyentes, por la manera en
cómo gestiona los recursos financieros que provienen de las donaciones económicas ‘voluntarias’ de sus feligreses? ¿No os
pica la curiosidad por saber en qué se gasta la pasta la sede nacional? Por ejemplo, ¿alguien conoce cuánto cuestan
anualmente los vehículos de leasing que utilizan los siervos de circuito y distrito? O, ¿cuánto cuánto nos cuesta Betel cada
día, cada año? ¿Nadie lo sabe? ¿Y cómo es posible que nadie lo sepa? ¿Qué pasa, que sólo tenemos derecho a contribuir
económicamente, pero no a saber cuánto y dónde se gasta nuestro dinero? ¿Alguien tiene idea de cuánto dinero ingresa Betel
anualmente? ¿No? Entonces, ¿a quién le podemos preguntar? ¿Cuánto dinero nos cuesta los preparativos y la estancia
España del superintendente de zona? ¿Tampoco lo sabemos? ¿Se violan principios bíblicos si Betel informa de los ingresos
y gastos? La opacidad financiera, ¿es un requisito bíblico?
6
¡Bueno! ¡Claro! Olvidaba que todas estas preguntas surgen de una mente débil espiritualmente, la persona que goza de
una buena salud espiritual nunca hace preguntas sobre el dinero…, ¡el vil metal, fuente de todo mal, instrumento del Diablo
para corromper al cristiano! Os pido disculpas por el estado enfermizo en el que me encuentro y por todas las preguntas
heréticas que asaltan mis pensamientos. ¡Tened empatía y pensad que estoy enfermo de dudas! ¡No me imputéis malos
motivos! ¡Os lo suplico! ¡Lo sé! ¡Sé que no es propio de cristianos hacerse preguntas de este tipo…, sediciosas! Una vez